¡BIENVENID@S!
Hola! Mi nombre es Catalina Fernández Pino, soy estudiante de segundo año de la carrera de pedagogía en educación diferencial. Aquí encontraras información sobre la importancia de la atención temprana en niños y niñas con trastorno del espectro autista.
El autismo es un trastorno del desarrollo complejo que afecta a las habilidades y competencias cognitivas, emocionales y sociales, de variada gravedad. El objetivo de una intervención temprana es favorecer todo lo posible la adaptación del niño o niña con TEA a su entorno y a la comunidad, desde el respeto a tu autonomía, individualidad y dignidad. Es fundamental entregarle a la familia conocimientos y estrategias para ayudar al niño o niña.
Es evidente que la detección temprana de este trastorno es el
primer paso para favorecer el pronóstico y la evolución posterior del niño o niña y para que la familia maneje adecuadamente las dificultades que se presentan como consecuencia de esta situación. Actualmente, podemos considerar que alrededor del año
de vida, e incluso antes, ya se pueden identificar los signos de
alarma que se correlacionan con este trastorno. Algunos de estos signos
son:
-Escaso o nulo interés por el contacto ocular.
-Ausencia de
respuesta de orientación cuando se nombra al niño o niña.
-Ausencia de
la conducta de señalar.
- Ausencia de la conducta de mostrar objetos.
Cabe decir que a los indicadores referidos hay que añadir
una serie de dificultadas asociadas, como las alteraciones del
sueño, los problemas con la alimentación, las limitaciones para
la autonomía personal o el escaso interés por el juego, factores
que pueden hacer sospechar la presencia de trastorno del espectro autista.
En atención temprana, el proceso diagnostico del TEA se realiza partiendo de la recogida de información de la historia evolutiva del niño o niña, esto se realiza mediante entrevistas a los padres, educadores y personas significativas en la vida de él/ella. En la primera fase del diagnostico, se recabara información sobre el desarrollo neurobiológico, los hitos evolutivos comunicativos, sociales y motrices, y sobre la aparición de los primeros síntomas autísticos. También sobre el entorno del sujeto, sus relaciones, los patrones de comportamiento, interacciones con sus iguales y con los adultos, su nivel de participación en dinámicas grupales estructurales.